20 de enero de 2026
La decisión judicial de procesar a dos exdirectivos máximos de Sancor representa un hecho de alto impacto para el sector agroindustrial y cooperativo argentino. La medida se enmarca en una causa que investiga la retención y no transferencia de aportes previsionales y de obra social descontados a los trabajadores durante un período de profunda crisis financiera de la empresa.
El procesamiento implica que la Justicia considera que existen elementos suficientes para avanzar en la investigación, aunque no constituye aún una condena. Sin embargo, el fallo refuerza la gravedad de las acusaciones y reaviva el debate sobre la responsabilidad empresaria en contextos de crisis.
Según la causa judicial, los exdirectivos habrían retenido aportes laborales obligatorios que debían ser transferidos a los organismos correspondientes, pero que no fueron efectivamente depositados.
Los aportes bajo investigación incluyen:
Contribuciones previsionales
Aportes a obras sociales
Obligaciones vinculadas a la seguridad social
La Justicia investiga si estos fondos fueron utilizados para sostener la operatoria de la empresa en un contexto de iliquidez, lo que constituiría un delito penal.
Los hechos investigados se produjeron en una de las etapas más críticas de Sancor, cuando la cooperativa enfrentaba problemas severos de financiamiento, caída de producción, pérdida de mercados y un deterioro acelerado de su situación patrimonial.
En ese contexto, la conducción empresaria habría priorizado el pago de otros compromisos operativos, postergando obligaciones laborales que son consideradas intangibles por la legislación vigente.
El presunto desvío de aportes tuvo un impacto directo sobre los trabajadores, quienes vieron afectada su cobertura de salud y sus derechos previsionales. Para el sistema judicial, este punto resulta central, ya que los aportes retenidos no forman parte del patrimonio de la empresa, sino que pertenecen a los empleados.
La causa refuerza la idea de que las dificultades económicas no eximen del cumplimiento de obligaciones laborales esenciales, incluso en escenarios de crisis profunda.
Especialistas señalan que este tipo de fallos refuerza la necesidad de mejores prácticas de gobernanza, controles internos más estrictos y mayor transparencia en la administración de organizaciones de gran escala.
El avance de la causa judicial es seguido de cerca por el sector cooperativo y agroindustrial, ya que sienta un precedente relevante. La investigación muestra que las estructuras cooperativas no están exentas de responsabilidades penales cuando se vulneran normas laborales y previsionales.
El caso también expone las debilidades estructurales de empresas que, ante crisis prolongadas, carecen de herramientas financieras para sostener su operatoria sin afectar derechos laborales.
Mientras la causa judicial avanza, Sancor continúa atravesando un proceso complejo de reestructuración, con reducción de operaciones, cambios en su estructura productiva y búsqueda de alternativas para sostener su actividad.
La situación judicial agrega un nuevo elemento de incertidumbre a una empresa que fue durante décadas un símbolo de la industria láctea nacional y del modelo cooperativo argentino.
El procesamiento de exdirectivos de una empresa de la magnitud de Sancor tiene implicancias más amplias para el sector. Refuerza la necesidad de que las empresas agroindustriales mantengan estricto cumplimiento de las obligaciones laborales, incluso en contextos adversos.
Además, pone de relieve el impacto reputacional y legal que pueden tener decisiones adoptadas en situaciones de crisis sin el respaldo jurídico adecuado.
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