10 de febrero de 2026

Industrias

Industrias. Menos empleo en blanco y más trabajo independiente: el nuevo mapa laboral argentino

Los datos más recientes muestran una reducción sostenida del empleo en blanco, especialmente en el sector privado, al mismo tiempo que aumenta el número de personas que se desempeñan como monotributistas, cuentapropistas o trabajadores independientes. Esta dinámica no responde a un ciclo expansivo de emprendedurismo, sino a la dificultad de las empresas para sostener relaciones laborales formales en un contexto de alta incertidumbre económica. El cambio refleja una adaptación forzada del mercado laboral. Ante la caída de la actividad, el aumento de costos y la menor previsibilidad, muchas empresas optan por no incorporar personal registrado, mientras que una parte creciente de la población busca generar ingresos fuera del empleo tradicional.

Este proceso impacta directamente sobre la calidad del empleo. El trabajo independiente, en muchos casos, carece de estabilidad, cobertura previsional y acceso pleno a la seguridad social, lo que debilita el entramado laboral y expone a los trabajadores a mayores niveles de vulnerabilidad.

Efectos sobre ingresos, consumo y protección social

La pérdida de peso del empleo registrado tiene consecuencias que trascienden lo laboral. Los trabajadores independientes suelen percibir ingresos más volátiles, lo que afecta el consumo, la planificación familiar y la capacidad de ahorro. Además, la menor contribución al sistema previsional compromete la sustentabilidad de largo plazo del esquema de seguridad social. Desde el punto de vista macroeconómico, la fragmentación del mercado laboral reduce la base de aportes y limita la capacidad del Estado para sostener políticas públicas sin aumentar la presión impositiva sobre un universo cada vez más reducido de trabajadores formales.

En paralelo, el crecimiento del trabajo independiente no siempre está asociado a mayor productividad. En muchos casos, responde a estrategias de supervivencia económica, con actividades de bajo valor agregado y escasa capacidad de crecimiento.

Un cambio estructural sin marco de contención

El avance de este nuevo esquema laboral ocurre en un contexto donde no existe un marco integral de adaptación. La transición hacia modalidades más flexibles no fue acompañada por sistemas modernos de protección social, capacitación o reconversión laboral, dejando amplios sectores en una zona gris entre la formalidad y la informalidad. El resultado es un mercado laboral más flexible en apariencia, pero más débil en términos estructurales, con menor previsibilidad tanto para trabajadores como para empleadores.

COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | Induar | Av corrientes 1464, Oficina 901, CABA