4 de febrero de 2026

Industrias

Industrias. Adorni y la ropa importada: por qué la apertura sí provoca pérdida de empleo industrial

El eje del debate gira en torno a una pregunta concreta: dónde se pierden los puestos de trabajo cuando aumentan las importaciones. Desde el Gobierno se sostiene que la apertura comercial no destruye empleo en términos agregados, ya que el consumidor accede a productos más baratos y el ahorro se redistribuye en otros sectores de la economía. Sin embargo, en la economía real, el impacto es directo y localizado. La pérdida de empleo se produce principalmente en la industria nacional que compite de forma directa con los productos importados, en especial en sectores como textil, indumentaria y calzado, que son altamente intensivos en mano de obra.

Cuando el ingreso de productos importados presiona a la baja los precios, muchas empresas locales no logran competir debido a sus costos laborales, impositivos, energéticos y logísticos. Como consecuencia, reducen turnos, suspenden personal o directamente cierran plantas, lo que se traduce en despidos concretos.

Este proceso no ocurre de manera inmediata ni uniforme, pero se manifiesta con claridad en regiones donde la industria es el principal empleador privado. Cada fábrica que reduce su producción impacta no solo en el empleo directo, sino también en proveedores, talleres, transporte y comercios, generando un efecto multiplicador negativo sobre la economía local.

Consumo más barato versus empleo industrial

Desde el enfoque oficial, la apertura permite mejorar el poder de compra al reducir precios. Sin embargo, este beneficio convive con una contracción del empleo formal, que afecta los ingresos de los propios hogares. En muchos casos, el abaratamiento de bienes no compensa la pérdida de salarios industriales, que suelen corresponder a empleos registrados y de mayor calidad. La industria textil es un ejemplo claro. Es uno de los sectores con mayor densidad de empleo por unidad producida, por lo que cualquier caída en la producción tiene un impacto rápido y directo sobre el mercado laboral.

Además, la supuesta reasignación de empleo hacia otros sectores no suele ser automática. Los trabajadores desplazados de la industria no se reinsertan de inmediato en actividades de servicios o comercio, lo que genera desempleo estructural y pérdida de capacidades productivas.

Impacto regional y social

La pérdida de empleo industrial no se distribuye de forma homogénea. Afecta especialmente a localidades industriales, donde el cierre o achicamiento de fábricas provoca caída del consumo, cierre de comercios y mayor presión social.

Por este motivo, desde el sector productivo señalan que el debate no puede limitarse al precio final de los bienes, sino que debe considerar el costo económico y social de reemplazar producción nacional por importaciones.

COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | Induar | Av corrientes 1464, Oficina 901, CABA