26 de junio de 2026
por
Redacción Induar
La industria maderera argentina sumó un nuevo episodio de fuerte impacto luego de confirmarse el cierre definitivo del aserradero Linor SRL, una empresa con cerca de 20 años de trayectoria y reconocida como uno de los principales productores de pallets del país.
La compañía operaba desde la localidad de Azara, en la provincia de Misiones, abasteciendo a distintos sectores productivos nacionales. El cese de actividades provocó la pérdida inmediata de 130 puestos de trabajo directos, generando preocupación entre trabajadores, gremios y referentes del sector.
El cierre ocurre en un contexto donde distintas actividades industriales enfrentan caída de actividad, dificultades financieras y mayores exigencias operativas.
Según trascendió, la empresa arrastraba problemas económicos desde el año 2024, acumulando una deuda cercana a los 500 millones de pesos con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Como consecuencia del pasivo fiscal, se dispuso el embargo preventivo de las cuentas bancarias, situación que terminó afectando directamente la operatoria diaria.
La inmovilización financiera impactó sobre:
Con el avance de las restricciones, la actividad comenzó a deteriorarse hasta llegar al cierre definitivo.
La situación generó tensión inmediata dentro de la planta.
Trabajadores y representantes sindicales denunciaron que la empresa mantiene obligaciones pendientes correspondientes a:
Además, empleados señalaron movimientos internos que despertaron preocupación por un posible proceso de vaciamiento.
Según indicaron, detectaron camiones preparados para retirar equipamiento mientras parte del personal se encontraba de licencia.
El conflicto escaló cuando representantes gremiales informaron el faltante de tres máquinas consideradas estratégicas para el funcionamiento del establecimiento.
Ante el escenario de incertidumbre, operarios realizaron un bloqueo permanente de los accesos al predio.
Desde el sindicato sostuvieron que el equipamiento existente constituye uno de los pocos activos disponibles para responder ante posibles reclamos laborales si avanza un proceso judicial.
Abogados que representan a los trabajadores ya comenzaron actuaciones vinculadas al conflicto y al reclamo de haberes pendientes.
El cierre de Linor SRL vuelve a encender alertas sobre el escenario que atraviesa parte del entramado industrial argentino.
Además del impacto directo sobre los trabajadores afectados, el cierre repercute sobre proveedores, logística, consumo local y actividad económica regional.
Para sectores industriales, cada empresa que deja de producir implica una pérdida que excede el empleo: también desaparecen capacidad instalada, inversión y desarrollo productivo.
El desafío para la industria vuelve a ser el mismo: sostener actividad en un contexto económico que sigue mostrando fuertes niveles de presión sobre las empresas.
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